Diario de Mallorca, 21 de mayo de 2008 Hace pocos días, la alcaldesa de Palma Aina Calvo presentó "Palma abierta al futuro", el modelo de ciudad para la reforma urbana de los próximos años. Su planificación aplica dos conceptos muy básicos, pero indispensables: una visión global de ciudad y sentido común, algo que no ha sido habitual. Recordemos el proyecto de playas artificiales de barrio (tan útil como hacer estaciones de esquí en Estocolmo), o una segunda línea de metro que hubiese convertido Palma en un "Aquacity" subterráneo. El proyecto reestructura la red viaria y diseña grandes zonas verdes. Los viales existentes del ensanche radial de Bernat Calvet (1897) se disocian en ejes de tráfico rodado y ejes peatonales o cívicos, dispuestos alternativamente en la trama urbana. Hasta ahora, las grandes vías urbanas estaban destinadas al tráfico sin que esto acabara con el problema circulatorio a pesar de las obras de los últimos años. El tranvía es una idea espe...
Opinio atque sententia