domingo, 22 de julio de 2018

159. Primeros pasos en femenino

Diario de Mallorca, 22 de julio de 2018

Mallorca fue una de los primeros territorios en los que surgió una estructura de balompié, a principios de los años 80 

La importante implicación de la mujer en el deporte mallorquín vivió hace 40 años uno de sus capítulos más determinantes, cuando desde la isla se logró que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aceptase la organización de competiciones oficiales en la Comunitat. 

El deporte femenino es hoy un fenómeno emergente en Mallorca, de acuerdo con los aires que vienen de Europa y que llevan a equiparar paulatinamente a nivel social el papel del deporte femenino con su homólogo masculino, de acuerdo con su práctica creciente y la reivindicación de la mujer de vivirlo a todos los niveles, más allá del papel de aficionado o espectador. A nivel futbolístico la situación es más complicada por la fuerte implementación de este deporte en su vertiente masculina, los hábitos masivos adquiridos, su omnipresencia en todos los ámbitos y la parafernalia de negocio y marketing que lo envuelve, que dificultan mucho alcanzar un mínimo reequilibrio de la situación. Aún queda mucho por recorrer a todos los niveles, salvando prejuicios, resquemores y actitudes que van desde la vulgaridad al escepticismo.

Mallorca fue una de los primeros territorios en los que surgió una tímida estructura de fútbol femenino en los inicios de su práctica, a principios de los años 80, cuando la RFEF aceptó oficialmente su práctica oficial. Aparte de Madrid y Cataluña, territorios en los que estaba más enraizado y afloró más rápidamente, Mallorca se incorporó con prontitud y se planificó un campeonato para la temporada 1980-81, aunque se canceló. No así la temporada siguiente, la 1981-82, que se disputó con seis equipos: Atlético Vivero, CIDE, Consell, Esporles, Génova y Santa Maria Atlètic. Se impuso el CIDE, que aquellos años se reveló como el conjunto de mayor potencial, seguido por Santa María Atlètic y Génova como principales rivales. El resto de equipos fueron más bien comparsas, de breve recorrido o escaso potencial, como los mencionados Consell y Esporles, pero también el Son Sardina, Rubinis de Binissalem, Son Forteza, Costa de Calvià o el equipo colegial Sagrats Cors de Sóller.

El dominio del CIDE aquellos años fue total. El bloque de jugadoras del centro escolar se mantuvo firme, incluso después cuando se convirtieron sucesivamente en sección del Atlètic Balears (1984-85) y SD Joventut Bunyola (1985-88), manteniendo un dominio casi absoluto hasta su desaparición en 1988. Entonces la selección española femenina jugaba sus primeros partidos oficiales y llegó a tener varias jugadoras mallorquinas en la selección; el honor de ser la primera le correspondió a Francisca Orell, del Atlètic Balears, en 1985. Incluso la selección llegó a disputar un partido contra Italia ese año en el Estadi Balear con el concurso de dos mallorquinas: María Cruz Muñoz (Santa Maria) y Maria Mestre (Joventut Bunyola). Se perdió (2–3), pero dignamente. 

En la temporada 1988-89 se produjo un hecho ilusionante, pero que fue nefasto para el incipiente fútbol femenino insular: la creación de la Liga española, entonces llamada Superliga. El campeón regional, el Santa María Atlètic, fue invitado a participar y aceptó, así que la competición nacional contó con un equipo mallorquín entre sus diez fundadores, veinte años antes de que la actual UD Collerense lograra ascender. Pero el apoyo federativo era tan débil que se tuvo que escoger entre financiar el equipo de Superliga o la Liga regional: no había dinero para todas. Se optó por lo primero y la Liga regional no se celebró (de todos modos los directivos del equipo santamarier tuvieron que poner dinero de su bolsillo para cuadrar las cuentas). La apuesta de poco sirvió, ya que para la siguiente temporada el Santa Maria Atlètic renunció a la Superliga porque los recursos seguían siendo insuficientes. Las consecuencias a nivel local fueron devastadoras, pues la débil competición local no pudo rehacerse: los clubes se habían deshecho y el incipiente fútbol femenino desapareció. Había que empezar de cero.

Durante esos años el seguimiento de los medios escritos era casi nulo y hasta sonrojante. Ni siquiera las ediciones de la Copa de la Reina (¡con participaciones hasta cuartos de final!) o la primera temporada de Superliga obtuvieron apenas eco en los medios. Incluso las categorías del fútbol base gozaban de un seguimiento mucho mayor, mientras de las féminas era casi imposible encontrar sino informaciones aisladas, con comentarios socarrones, (presuntamente) pícaros y hasta vulgares.

No fue hasta seis años más tarde, en 1996, que se rehizo el campeonato regional femenino que –esta vez sí– fue desplegándose y creciendo gradualmente hasta llegar a nuestros días. En esta nueva etapa surgieron algunos de los equipos que hoy mantienen el liderazgo entre las féminas: UD Collerense (1999) y AD Son Sardina (2006); otros, como el Platges de Calvià o el Sporting Ciutat de Palma, vivieron momentos de esplendor, pero desaparecieron... mientras sus homólogos masculinos superaban las dificultades y pudieron subsistir. En todo momento ha destacado el pobre papel de los principales clubes mallorquines durante estos años, con más recursos, afición e infraestructura, pero mucha menos sensibilidad y visión de futuro. Baste con recordar los efímeros equipos de la UD Poblense, Atlètic Balears o CE Manacor, que a las primeras de cambio fueron desmantelados, o el equipo que el RCD Mallorca mantuvo durante cinco temporadas (2008-13) como mero ente decorativo y sin crear ninguna estructura deportiva de base para el futuro. El pretexto más habitual siempre ha sido la falta de campos de juego y entreno, los cuales siempre acaban apareciendo si se trata de un equipo masculino.

Vivimos una etapa esperanzadora, pero que ha relegado al olvido el papel de aquellas pioneras de los años 80 que, hace casi 40 años, abrieron un camino en tiempos duros y difíciles por la falta de recursos, estrecheces económicas, incomprensiones, prejuicios sociales y otros comportamientos chusqueros que, en parte, aún perduran hoy. Para la temporada 2018-19 se ha anunciado la creación del equipo del Atlètic Balears, 35 años después del primer equipo balearico femenino. Es esperanzador y tal vez un primer paso para que los grandes clubes locales valoren adecuadamente la parte femenina de su afición y las trate no solo como aficionadas, socias o abonadas, sino también como deportistas, tal como están haciendo los principales clubes de la liga española desde hace años. Es hora de evolucionar.

jueves, 19 de julio de 2018

158. Què és la cultura?

Diario de Mallorca, 19 de juliol de 2018

Suplement cultural Bellver, núm. 944

El fet cultural és una pugna mai resolta que mai acabarà entre l'individu i la col·lectivitat que l'envolta, que s'adapta i transmuta incessantment

Per als qui som profans en temes culturals no és fàcil donar una definició precisa i molt menys assenyada, més en els temps actuals en què el fet cultural té tantes accepcions que impedeixen donar una definició única i amb un enfocament universal. Tradicionalment enteníem cultura com el gust per les arts i les humanitats, la lectura i actes socials molt específics. Era fàcil associar-lo a l'erudició, a gent llegida i unes bones maneres en el tracte i en les paraules que feien notar un toc selecte de formalitat. Un toc singular i fins i tot excèntric.

Més enllà d'aquests definicions, més condicionades per l'entorn que ens envolta, hi ha dues vessants primordials per definir el fenomen cultural per sobre d'èpoques, tradicions i generacions. D'una banda, l’afany individual de cultivar i millorar el pòsit intrínsec de la personalitat. Un desig de superació, de perfeccionament i de interpretació de l’entorn, de cultivar una pròpia voluntat de pensament i comprendre les alienes a través de la reflexió i el coneixement. Un concepte sempre dirigit a cultivar i millorar l'esperit de l'individu. Una inquietud per veure amb un enfocament íntim i personal allò que ens envolta, amb un sentit crític i personal, però posant distancia amb les nostres preferències més íntimes per fer-ho comprensible i universal. I, com no, l'ambició de qui vol contribuir a crear en una societat sovint poc agraïda i fins i tot agressiva.

D'altra banda, hi ha una faceta lligada amb l'entorn més proper de l'individu i que és indispensable per completar la seva visió com a fet cultural, que el complementa i condiciona dins el col·lectiu que l'envolta. Aquells costums i tradicions (més enllà del folklore) transmesos i desenvolupats a través del temps i que donen un punt de referència per repetició, companyia o seguretat emocional. La revolució tecnològica dels darrers temps ha trasbalsat totalment aquest concepte, ha barrinat fronteres definides i inqüestionables fins fa poc i ara el fet cultural pot prescindir d'un entorn limitat i definit. Un fet que obre la ment i condiciona a parts iguals. Els factors canvien, l’essència perdura.

En conclusió, el fet cultural és una pugna mai resolta que mai acabarà entre l'individu i la col·lectivitat que l'envolta, que s'adapta i transmuta incessantment. Un difícil equilibri sense un punt intermedi real entre la creativitat personal i les convencions del col·lectiu, entre l'autocrítica i l'autocomplaença, entre el risc i la seguretat. Paradoxalment, les mostres més brillants i originals del fet cultural sovint han estat menystengudes, envejades i combatudes a l'engròs patint refús, incomprensió i bel·ligerància, però s’aconsegueixen imposar i incorporar- se a l'univers col·lectiu. La paradoxa mai resolta de la cultura ha estat sempre aspirar a la creació a canvi de pagar el preu de la incomprensió i la soledat. Un reconeixement que sovint arriba a costa de dedicar-li vida que, paradoxalment, esdevé immortal post mortem. Cultura és l'anhel de viure i perviure en una naturalesa humana plena de contradiccions que ens atrau i, alhora, ens refusa.

171. L'antic Club Velocipedista d'Inca (1898)

Última Hora, 30 d'abril de 2019 A Inca hi ha una relíquia esportiva de primera magnitud, casi oblidada però amb un paper crucial en...