Ir al contenido principal

564. El Parque de Tirador, más cerca

Diario de Mallorca, 4 de septiembre de 2026

El pasado martes 29 de septiembre tuvimos la oportunidad de asistir a la presentación del proyecto (casi) definitivo del futuro parque del Velódromo de Tirador después de que el Ayuntamiento incorporase diversas peticiones ciudadanas fruto de un proceso participativo. Así, pudimos contemplar sobre el terreno un proyecto que durante años fue lejano y difícilmente realizable, pero que ya tiene un planeamiento definido para llevarse a la práctica. Además, hace pocas semanas supimos que el Impuesto de Turismo Sostenible (la Ecotasa) aportará 4 millones al proyecto, lo que garantiza su financiación.

Fue una visita emotiva para los que allí nos encontramos y que hemos seguido de cerca un proceso que se ha prolongado durante más de una década. Unas treinta personas pudimos comprobar que la recuperación del antiguo Tirador ha dejado de ser reivindicación de unos pocos para convertirse en una actuación que pertenecerá a toda la ciudad y será una realidad.

Me gustaría, ante todo, agradecer el compromiso de las asociaciones vecinales de Es Fortí y calle Jesús, quienes tanto han luchado por recuperar este espacio para sus barrios. Además de ARCA, entidad siempre distinguida por su sensibilidad con el patrimonio. Todos ellos entendieron que conservar Tirador no significaba simplemente conservar una pista deportiva, sino proteger una parte de la memoria y de la identidad de la ciudad, dándole una segunda vida mediante nuevos usos, útiles y necesarios, como parque y pulmón verde en pleno corazón de la ciudad.

También quiero expresar mi reconocimiento a los técnicos municipales que han trabajado en la sombra para hacerlo posible, así como al estudio de arquitectura Bennasar & Dindareanu, autor del diseño definitivo. Estas figuras suelen quedar en segundo plano; pero su capacidad para transformar una idea en actuaciones concretas es fundamental, máxime en un espacio en que se dan variables de difícil encaje (orografía, hidrología, vegetación y arbolado, estructura, accesibilidad, ingeniería, paisajismo, etc.), saliendo airosas del envite.

Y, por supuesto, hay que reconocer la voluntad mantenida por los sucesivos consistorios municipales, de todos los colores y tendencias, que han dado continuidad a una iniciativa que ha atravesado diferentes avatares desde que el espacio fue adquirido por el Ayuntamiento de Palma en 2015 y catalogado en 2020.

Es necesario recordar que el dibujo final de la zona verde toma como base la estructura del antiguo velódromo, instalación excepcional por su valor histórico y patrimonial, que iba a ser derribado al incorporar sus terrenos al parque de la proyectada Falca Verda, en lugar de integrarlo y conservarlo. Hace ya doce años, en las páginas de este diario publiqué el artículo El velòdrom del Tirador, patrimoni oblidat de Palma (Diario de Mallorca, 16 de junio de 2014). Fue el primero de diversos escritos y actuaciones, los cuales contribuyeron a crear un estado de opinión favorable y generar una suma de voluntades que cambiaron aquella previsión inicial.

Llegamos a tiempo de rescatar la memoria de un espacio mítico, punto de partida de un proceso mucho más amplio, que después ha necesitado de voluntad política, trabajo técnico, apoyo ciudadano y muchos años de constancia y esfuerzo. Por eso, más que hablar de méritos individuales, es mejor hablar de responsabilidad colectiva. Una ciudad también se construye cuando se sabe escuchar, conservar aquello que merece ser conservado y convertir la memoria en una oportunidad para las generaciones futuras.

Creo sinceramente que el futuro parque de Tirador será más que una zona verde. Unido al actual parque del Canódromo mediante dos pasarelas peatonales, el espacio resultante será un lugar de centralidad idóneo para pasear, encontrarse y descansar; pero también para comprender una parte de la historia urbana de Palma, combinando naturaleza, patrimonio y memoria. Unos reconocerán una parte de la ciudad que vuelve a la vida con otros usos; otros descubrirán un lugar, hasta hoy, oculto e ignorado.

La ciudad recuperará un espacio singular, alrededor de un recinto deportivo que colocó Mallorca en el mapa mucho antes del turismo, punto de encuentro social fundamental y pieza única en la historia del deporte mundial. Ahora quedamos expectantes ante la ejecución del proyecto presentado el pasado martes, el reto de crear un parque modélico e incorporar elementos a su mobiliario que ayuden a explicar su historia (placas y paneles explicativos, esculturas, hitos conmemorativos, etc.).

Después de una década de espera, la recuperación de Tirador termina una etapa: ya tenemos proyecto. Ahora toca transformar una larga reivindicación ciudadana en un espacio público para la ciudad. Nuestro espacio.