Diario de Mallorca, 14 de abril de 2026
Corría el año 1912 cuando un licenciado en Ingeniería Agrónoma procedente de Vilafranca del Penedès aterrizó en tierras mallorquinas para dirigir la política agraria del campo balear. Con el tiempo, se introdujo en la sociedad palmesana y, en una isla donde el deporte de masas era el ciclismo de pista, se propuso crear un espacio digno para el fútbol. Él era Adolfo Vázquez Humasqué, fundador del actual Real Club Deportivo Mallorca.
Albert Salas, director del RCD Mallorca Studios, ha reivindicado en una conferencia celebrada este martes en Son Moix la figura del catalán en un acto que ha contado también con las intervenciones de los expertos en la historia de la entidad Manel García Gargallo, Xesc Ramis y Joan Roig, así como con la presencia del CEO de Negocio, Alfonso Díaz, y del director deportivo, Pablo Ortells.
“Adolfo Vázquez Humasqué llegó a Mallorca con la ‘curolla’ del fútbol, que había vivido ya en su tierra natal”, recuerda el periodista de Binissalem. En ese entonces, este deporte quedaba relegado a un pequeño espacio de apenas 30 metros cuadrados al lado del velódromo. Así, entre 1915 y 1916 se propuso crear una asociación de clubes; una idea que se tradujo finalmente en la fundación del Alfonso XIII. El equipo jugó su primer partido, vestido de blanco, el 5 de marzo de 1916 contra su filial.
Vázquez pasó hasta el año 1920, aproximadamente, muy arraigado a Palma y a Mallorca. “Sin embargo, en los años posteriores fue progresivamente desligándose de la isla y del club hasta que en el año 1925 expresaba en una carta que, pese a tener el club en el corazón, no contaran con él”, explica el ex director general de IB3. Entonces, explotó su faceta de empresario cultural e impulsó el sector audiovisual.
Con la llegada de la Segunda República Española y la evolución de la situación política, llegó el gran cambió vital de Vázquez Humasqué, según ha resaltado Salas, que ha centrado todo el interés de la conferencia. El catalán pasó a focalizar su vida en el compromiso por la reforma agraria. Escribía en los principales periódicos de España del momento reivindicando justicia social y se mostraba muy activo por los derechos de los campesinos y en contra de los grandes terratenientes. Se declaró, incluso, antimonárquico y antiborbónico. Además, era uno de los líderes de Izquierda Republicana. Una imagen que contrasta absolutamente con la figura del propio Adolfo Vázquez de 1916.
Tras la Guerra Civil y la victoria del bando nacional, se le quitó el título de ingeniero agrónomo por ir en contra del régimen. Vázquez emigró a Francia y vivió en México, donde siguió con su activismo y falleció en 1975.
Hoy, 110 años después, el club sigue reconociendo la figura de su fundador, quien tuvo una evolución vital paradójica: de ponerle a la entidad el nombre del rey a declararse antimonárquico y antiborbónico.