Última Hora , 30 de abril de 2021 Texto: Gemma Marchena El historiador Manuel García analiza este enclave palmesano que nació en 1932 y que hora espera una segunda vida Se le conocía como el hipódromo de los pobres. Si un caballo era para gente adinerada, los galgos eran más asequibles tanto para su crianza como para las apuestas. El historiador Manuel García Gargallo bucea en la historia de este enclave en su libro El canòdrom balear (Edicions Documenta Balear), donde repasa su azarosa vida a lo largo de 89 años. Este lugar emblemático fue uno de los principales focos de la afición por los galgos del país, después languideció hasta 1999 y ahora, un proyecto que aspira a convertirlo en bosque urbano recordando su origen. Ampliación García, que ya había escrito sobre el velódromo, en el solar contiguo, se muestra partidario de «conjugar la huella del pasado (ya sea industrial, deportiva o de obra pública) con los usos actuales». Lo dice mientras señala el anillo que aún se distingue en...
Opinio atque sententia