1.- Palma sin corazón

Diario de Mallorca, 3 de febrero de 2007
Última Hora, 10 de febrero de 2007

Las grandes ciudades restauran y dinamizan su antiguo casco urbano como un bien cultural y social de primer orden. Peatonalizan sus calles, las ajardinan, y promueven toda actividad comercial y de esparcimiento: es una manera de dotarlas de un corazón cívico. San Sebastián, Bilbao, Pamplona, Zaragoza, o Madrid tienen un corazón urbano peatonal espléndido, que conjugan ocio y civismo, cultura y descanso.

En cambio, el casco antiguo de Palma aún carece de ello. Veo una ciudad más encarada al ocio y el descanso pero adormecida, sin verdadera vida en la calle. Algunas calles como Sant Miquel, Oms o Sindicat ya se han reurbanizado, y su revitalización es evidente; pero todavía no se ha acometido esa reforma en las arterias fundamentales del casco urbano ¿para cuándo una amplia peatonalización de las Ramblas, Riera, de las plazas Weyler y Mercat, de Unió hasta su enlace con es Born? Las Ramblas necesitan una reactivación urgente, la Riera del Principal es un cuello de botella para el tráfico y un peligro para los viandantes...

¿Cuándo se dará cuenta el Ayuntamiento -y las fuerzas políticas de turno- que es necesario un pulmón cívico-peatonal continuo, que vaya de avenidas (desde Av. Roma) o Plaza de España (desde Oms) al mar? ¿es realmente necesario el paso del tráfico rodado por estas calles, marginando al peatón? ¿por qué no se han enlazado los paseos del Born y Antoni Maura aprovechando su restauración? Es Born es un bonito cementerio de lujo, desconectado de un tejido peatonal continuo que lo revitalice. De poco ha servido reformarlo.

Creo que es urgente que el peatón tome estas vías. Palma goza de pocos espacios amplios en su casco antiguo, y éstos están desaprovechados ¿tan necesario es el paso del coche?. El corazón de la ciudad sigue dormido. Las obras se terminan, pero permanecen el asfalto y los coches. Continuamos sorteándolos, mientras en otras urbes disfrutan del paseo.

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